El parto en el embarazo

Sabes que tus hormonas van a trabajar duro en este momento, pero puede que no sepas exactamente lo que están haciendo. De hecho, tendrás cuatro sistemas hormonales principales activos cuando estés de parto y des a luz. Estas hormonas son:

La oxitocina permanece después del parto y te ayuda a sentirte más relajada, bien alimentada y unida a tu bebé (Buckley 2002, Buckley 2015). Ayuda con el reflejo de bajada durante la lactancia y te protege contra la hemorragia posparto (Buckley, 2002).

Las endorfinas son opiáceos naturales, similares a la morfina y la heroína. Al igual que la oxitocina, aparecen sobre todo durante las relaciones sexuales, el embarazo, el parto y la lactancia. Las beta-endorfinas reducen el dolor y suprimen el sistema inmunitario, lo que es importante para que no actúe “contra” tu bebé (Buckley, 2002, 2015).

Si estás estresada durante el parto, eso puede hacer que liberes un exceso de beta-endorfinas, que pueden inhibir la oxitocina y ralentizar las cosas (Buckley 2015). Por eso, mantener la calma en la medida de lo posible es una gran cosa en el parto.

¿Los bebés orinan en el vientre materno?

ResumenHistóricamente se pensaba que los recién nacidos, y especialmente los prematuros, “no sentían nada”. Sin embargo, en las últimas décadas, un conjunto creciente de pruebas ha demostrado que los recién nacidos son conscientes de su entorno, pero el alcance y el inicio de algunas capacidades sensoriales siguen siendo en gran medida desconocidos. El objetivo de esta revisión es actualizar nuestros conocimientos actuales sobre el mundo perceptivo de los recién nacidos y su grado de preparación para enfrentarse a un entorno sensorial totalmente diferente tras el nacimiento. Pretendemos establecer no sólo cómo y cuándo surge cada capacidad sensorial durante el período anterior y posterior al nacimiento, sino también discutir cómo se estudian los sentidos. Llegamos a la conclusión de que, aunque muchos estudios convergen en demostrar que los recién nacidos son claramente seres sintientes, todavía se desconoce mucho. Además, identificamos una serie de factores internos y externos que podrían explicar las discrepancias entre los estudios, y proponemos perspectivas para futuros estudios. Por último, a través de ejemplos de estudios con animales, ilustramos la importancia de este conocimiento detallado para perseguir la mejora de las condiciones de vida diarias de los recién nacidos. De hecho, se trata de un requisito previo para evaluar los efectos del entorno físico y los procedimientos rutinarios en el bienestar de los recién nacidos.

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Tasa de mortalidad materna

El balbuceo es una etapa del desarrollo infantil y un estado de la adquisición del lenguaje durante el cual un bebé parece experimentar con la emisión de sonidos articulados, pero todavía no produce ninguna palabra reconocible. El balbuceo comienza poco después del nacimiento y pasa por varias etapas a medida que el repertorio de sonidos del bebé se amplía y las vocalizaciones se vuelven más parecidas a las del habla[1] Los bebés suelen empezar a producir palabras reconocibles cuando tienen alrededor de 12 meses de edad, aunque el balbuceo puede continuar durante algún tiempo después[2].

El balbuceo puede considerarse un precursor del desarrollo del lenguaje o simplemente una experimentación vocal. Las estructuras físicas que intervienen en el balbuceo siguen desarrollándose durante el primer año de vida del niño[3]. Este desarrollo físico continuado es responsable de algunos de los cambios en las habilidades y variaciones de sonido que pueden producir los bebés. Los desarrollos anormales, como ciertas afecciones médicas, los retrasos en el desarrollo y las deficiencias auditivas, pueden interferir en la capacidad del niño para balbucear con normalidad. Aunque sigue habiendo desacuerdo sobre la exclusividad del lenguaje para los humanos, el balbuceo no es exclusivo de la especie humana[4].

Crianza con oxitocina

Jen Harrington, de South Riding (Virginia), sintió la emoción en el instante en que miró a su nuevo hijo. La gente le había advertido de que estaba a punto de enamorarse como nunca, pero no sabía a qué se referían hasta que llegó Joshua. “Era como si no hubiera vivido antes de mirar a mi bebé”, dice.

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El amor que siente por su bebé no es sólo cultural: es una parte básica de su constitución. En los últimos años, los científicos han empezado a explorar esta parte misteriosa pero crucial de la naturaleza humana. Han descubierto que los padres están predispuestos a querer a sus bebés. Incluso si estás un poco nervioso por la paternidad, es casi seguro que estarás a la altura de las circunstancias. Al fin y al cabo, la biología está de tu parte.

No te sorprendas si te das cuenta de que quieres a tu bebé incluso antes de conocerlo. Mientras sueñas con ella y eliges nombres, tu cuerpo ya está sentando las bases de un fuerte vínculo emocional. A medida que se acerca la fecha del parto, tu cerebro empieza a producir más y más oxitocina, una hormona que literalmente ayuda a sacar la madre que llevas dentro.

Por Aroa Flores

Hola a todos, soy Aroa Flores y en mi blog personal te ofrezco diversas noticias de actualidad.